Para darle la bienvenida al bebé y felicitar a la mamá. Entregamos en la clínica o en la casa, en tonos suaves.
Entrega el mismo día: pide antes de las 4:00 p.m. entre semana, o antes del mediodía sábados, domingos y festivos.
Al bebé le van a regalar ropa, cobijas y más ropa. El arreglo floral, en cambio, es para la mamá: es el único regalo del día que la mira a ella. Por eso conviene elegirlo pensando en dónde va a estar ella los próximos días y en qué puede o no puede atender.
La clínica tiene sus reglas y conviene conocerlas. Se entrega a nombre de la mamá, con la habitación y un teléfono; el nombre del bebé rara vez está registrado todavía. Y hay que confirmar con la clínica que admite flores, porque en unidades neonatales y en algunas áreas de maternidad no se permiten. Mandarlo a la casa suele ser mejor idea de lo que parece: llega cuando ya se calmó todo y cuando las visitas empezaron a espaciarse.
Aquí encontrarás un ramo en tonos suaves para niña, una caja de lujo de bienvenida y un oso de peluche, que resuelven el caso directo de niño o niña. Y conviene saber una cosa que casi nadie tiene en cuenta: cualquier arreglo en tonos claros funciona igual de bien para un nacimiento, así que no hace falta quedarse solo con esta página. Están también cajas de lujo (12), floreros que llegan con su recipiente (14), ramos (11) y bouquets (14). Un arreglo blanco, crema o rosado pálido se lee como «bienvenida» sin necesidad de que la categoría se llame así.
Es de las cosas que más nos buscan y de las que menos se sabe que se pueden pedir: al arreglo se le puede sumar un globo al hacer el pedido, sin cambiar de producto. Para un nacimiento funciona bien porque da volumen y color a la foto que la familia va a tomar en la habitación, que al final es lo que queda. Si el arreglo va a una clínica, el globo tiene además una ventaja práctica: se ve desde la puerta.
Casi todo el mundo manda flores en las primeras 48 horas, que es cuando la habitación ya está llena de visitas y de regalos. Si quieres que el detalle se note, hay una ventana mejor: las dos o tres semanas siguientes, cuando ya se fueron todos, la mamá está en casa y no llega nadie. Es el mismo arreglo y se recibe completamente distinto.
Dos reglas que casi nadie sigue. La primera: felicitar a la mamá, no solo al bebé —«qué bien lo hiciste» pesa más que «bienvenido al mundo»—. La segunda: si ya sabes el nombre del bebé, úsalo; y si no lo sabes, no lo inventes ni preguntes en la tarjeta. Tres líneas y firma con nombre, que en una clínica llegan arreglos de mucha gente.
Si la ocasión es otra, también tenemos flores de cumpleaños y arreglos de felicitación.